domingo, 20 de mayo de 2018

Escalada en Jumilla (refugiados Welcome 210m. V+)



El olvido

 Haríamos cualquier esfuerzo por conseguir que nuestros amigos nos quieran y nos mantengan en su recuerdo, nuestro recuerdo en sus cabezas es la huella que hemos dejado en ellos. Cuando intentas olvidar fracasas, requiere tanto esfuerzo como  recordar, pero si lo logras, sería una forma de menosprecio. Pero el olvido más dañino, es el de la falta de interés por las cosas que te sucedieron y cuando encuentres a alguien que te dé los buenos días, alguien que te pregunte como te va el día, si te encuentras bien, si has sonreído, que se preocupe por ti, esa persona no te olvidará si la cuidas.
 Pero  solamente estarás muerto de verdad cuando hayas sido olvidado, aunque también se da esta paradoja entre gente bien viva.
 El peor sentimiento no es estar solo, es ser olvidado por alguien que tú nunca vas a olvidar.
 -Pronto lo olvidarás todo, pronto serás olvidado.-Marco Aurelio.



La vía: Es una sucesión de juegos por decirlo de alguna manera, no le falta de nada, placas, diedros, espolones, una vía para jugar y divertirse durante 200 metros. El primer largo es el más duro, un V+ durillo donde nosotros no vimos por ningún lado lo Vº acero, las cuatro primeras chapas son de apretar, luego el largo se convierte en un IV+ divertido, la reunión (todas) son cómodas, El segundo largo es un diedro escalonado fácil y bonito donde nos deja en otra cómoda reu. A partir de aquí hay que tener cuidado, pues si tiras recto o con tendencia a la izquierda como pone en otras reseñas te puedes perder, hay que tirar totalmente a la izquierda hasta cruzar la vía "Martina"que llevamos todo el tiempo a nuestra izquierda, pasamos su reunión y localizamos un diedro con dos cordinos que nos llevan al espolón otra vez, este largo tiene en diedro corto de IV+ pero también muy bonito. El cuarto largo es un precioso y aéreo espolón, está menos protegido que el resto de la vía, pero es tan fácil que nosotros pusimos un friend rojo, por poner algo (ya que los llevas, pues lo pones). El quinto largo es para mi el más bonito, sólo por hacer el precioso diedro final de salida ya merece la pena hacer esta vía.
El Acceso: Las coordenadas al desvío (38° 29' 4,62" N-1° 15' 14,47" O) , al aparcamiento(38° 29' 35,98" N-1° 15' 55,30" O). Después unos 20 minutos de subida hasta pie de vía, el camino es evidente desde el aparcamiento, hay hitos.
Descenso: Se puede rapelar por "Lluvia Púrpura" pero la pared está llena de matojos y las cuerdas se pueden enganchar. Se puede bajar aunque el camino es delicado, está señalado con hitos; hay que tener cuidado de los resbalones. Unos veinte minutos hasta una cadena que salva una placa, luego otros quince minutos al aparcamiento.
Material: Nosotros llevamos 15 cintas, reuniones y un juego de friend ( yo creo que no hace falta si vas sobrado  en el IV grado), cuerdas de sesenta.
Cordadas: Loli y Fernando en la primera, Marga, Viki y Luis Polo en la segunda.






Arriba las primeras chapas de la vía ( lo más duro), yo no vi por ningún lado lo de" Vº acero".
Abajo Viki (segunda cordada) en el mismo largo.






Arriba Loli en el precioso diedro escalonado del segundo largo, muy bien equipado (como toda la vía).
Abajo vemos a Marga superando este diedro, pero visto desde arriba.




Vista desde la tercera reu, donde podemos ver el diedro que tenemos que localizar para continuar la vía, está a la izquierda y nos tenemos que cruzar la vía que va a nuestra izquierda, una vez en el espolón ya no tiene pérdida.
Abajo vemos a Marga superando el diedro.









En la secuencia de fotos de arriba, vemos diferentes momentos del cuarto largo, precioso aéreo y con unas vistas preciosas del entorno.
Abajo vemos desde la reunión el quinto y último largo, podemos apreciar una placa de Vº después de unos pasos fáciles, luego vemos a Loli debajo del famoso diedro final, donde disfrutó de lo lindo, está muy bien protegido.








La secuencia de fotos de arriba son para mi amigo Luis, desde arriba teníamos una posición magnífica para poder hacerle una sesión personal de fotos, el diedro y Luis lo merecían.
Abajo las dos cordadas después de haber disfrutado de esta juguetona vía, claro que no nos imaginábamos la tortura del bajadón que nos esperaba.