domingo, 13 de marzo de 2016

Esquí de travesía Gredos (El Calvitero desde La Covatilla)


Esquí de travesía al Calvitero

Esquí de montaña, una historia de amor
Llevaban tiempo queriendo venir, probarlo, sufrirlo, el mal de la montaña ya pertenecía a su manera de vivir, sólo quedaba el empujón y sucedió, se atrevieron. Dice  Paulo Cohelho, que en toda historia de amor siempre hay algo que nos acerca a la eternidad y a la esencia de la vida, porque las historias de amor encierran en sí todos los secretos de la vida.Ésta es una historia, de amor por las montañas y de descubrir otra forma de ver nuestro entorno y a nosotros mismos. 

Preparándonos como si de una fiesta se tratara, ajustando las cámaras, las fijaciones, las focas y nuestros cerebros, pues entre nosotros había noveles en las artes del esquí de montaña, aunque no en otras disciplinas montañeras (de las que doy fe que son auténticos expertos). Salimos de los 2000 metros de altitiud de la estación, para llegar a los 2400 del Calvitero, por una muy suave y mantenida subida.




Arrancamos por suaves pendientes intentando seguir la valla de la estación de esquí por su parte derecha, nosotros hacíamos zig-zag ganando altura, para intentar separarnos de bullicio de la estación.   






En pocos minutos otra valla por la derecha nos cierra el paso, cruzamos al otro lado y seguimos con tendencia a la derecha ganando terreno entre las dos vallas.






LLegamos a un enorme plató, es el momento de dejar la valla de la estación y girar a la derecha con la vista del Calvitero al fondo, vamos ganando altura con tendencia a derechas (con perdón) y flanqueando suavemente sin ninguna complicación.






Al llegar al cordal que une El Calvitero con la estación de esquí, perderemos la inclinación y se convertirá en un suave paseo hasta la cima.



 Tiempo  para jugar, fotos, intentos de trepar y recordar nuestras otras artes montañeras, saltar,  pequeños momentos de felicidad, ¿por qué sino vamos a hacer esto?.



Aunque mucha gente se vuelve a la estación de esquí para bajar por las pistas, nosotros decidimos disfrutar de la suave y disfrutona bajada, por el mismo camino de subida, y por el mismo sitio por donde los "otros" esquiadores jamás bajarán.
Abajo, los intrépidos "Graniteros", felices como perdices, después del bocata claro.







2 comentarios:

  1. Fernando como siempre enhorabuena por el Blog y por que te superas en el con cada entrada. En esta ocasión los textos muy acertados así como las adaptaciones que has hecho de tus/nuestras fotos. Creo que formábamos un grupo en el que además de la pasión por la montaña se va perfilando otra por la fotografía. Las vallas muy buenas tanto la B/N como la de color y.....ha-ce-falta-valor, como dice la canción...para cortar cabezas como lo hace VK, pero lo hace! y con que buenos resultados!..y que decir del pañuelo mágico de Granito!...ha quedado mejor que si fuera real!....deberíamos hacer un pase de fotografías como el otro día al final de cada salida o al menos una reunión de vez en cuando para un análisis conjunto de alguna o algunas fotografías....o algo así...Gracias a todos por el buen día que pasamos.

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