Peñalara amanece
Pero nosotros nos debatíamos entre el día y la noche, entre la búsqueda nocturna de las Perseidas y el sueño, entre dormir al pie de Peñalara y nuestro deseo de escalar. Con "el corazón partío" nos dormimos viendo como Peñalara amanece.
La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica.










